Dos pesas y dos medidas: los ciudadanos en medio, jodidos, aplastados por los que pesan y no se miden…

Leemos, con satisfacción, que el diputado Jorge Carlos Ramírez Marín se lanza decidido contra el gasolinazo. Anuncia que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión llamará a cuentas a los secretarios de Hacienda y de Energía. Qué oportuna la intervención del valiente Jorge Carlos, bien que lo hagan…

El diputado Zapata Bello, nuestro Rolo Flotador, no se podía quedar atrás de su rival en la carrera por la gubernatura. Condenó también el albazo del Ejecutivo Federal y reveló que existía un acuerdo entre PAN y PRI para que ya no hubiese más alzas en los precios de los energéticos. Acuerdo que, obviamente, se rompió…

Don Raymundo Vargas Cruz, un empresario camionero que parece Ombudsman Ciudadano, don Ray, siempre tan cortés y mesurado en sus opiniones, lamentó que el alza en las gasolinas se haya decidido sin considerar el gravísimo impacto que esta medida tiene en la economía de las familias.

Ya hablaron también, todos contra el alza de las gasolinas y denunciando la violación al Pacto por la Estabilidad y el Crecimiento Económico y del Empleo los dirigentes empresariales, encabezados por el taquero Mendicuti Loría, Presidente de los gastronómicos y Coordinador del Consejo Empresarial.

¡¡!Qué bueno que hablaron tan importantes señores en su calidad de representantes de alguien o de algo!! ¡¡Qué bueno que hayan expresado su rechazo a los excesos del Gobierno Federal y que hayan dejado saber que están preocupados por las consecuencias y ocupados en resarcir los posibles daños a la economía de las familias!!

Pero, a pesar de tanta decisión, de tanta lindura política, uno, rejego y sospechosista como es, uno no puede menos que preguntar: ¿en dónde, en dónde estaban todos esos señorones tan recelosos y preocupones a la hora que Nuestra Señora de Dzemul decidió el alza de las tarifas del transporte público? ¿Ya se les habrá olvidado que la Cochi gobernadora pasó por encima del PEY famoso, de aquél papelucho que todos los hablantes habían respaldado y/o firmado?¿Por qué ese celo contra el gobierno “de allá” y ese silencio cómplice, esa sumisión hacia el gobierno “de acá”?

¿Por qué tanta incongruencia? ¿Por qué son tan acomodaticios, tan falsos? Y, ¿por qué será que nuestro pueblo tiene tan flaca memoria, que lo lleva a olvidar los excesos, los abusos de tanto patán?

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